Del derecho y del revés, el día después.

IMG_2897

Lo llaman “jet lag”. A mí parecer, esa palabra no aporta nada. Yo lo llamo resaca.

Después de 30 horas volando por el mundo, llegué al mundo del revés otra vez. Australia.

Llegué, después de 10 días a todo gas en España.  Desayuno con…, aperitivo con…, comida con…, café con…,cena con… y así día tras día. Entre San Sebastián y Madrid,  feliz con tanto trajín.

Al final llegué, salí del avión, ni derecha ni del revés. Salí de resaca. Con unas medias de comprensión que me oprimían hasta lo que no tengo. Una cola en el control de pasaportes de dos horas y otra hora para que el perro oliese mi maleta llena de queso de Idiazabal y jamón de bellota. ¡Hala que la fiesta continúe! pero a mí que no me huela.

La resaca duró, un par de días. No porque hubiera bebido. No. Ni porque lo haya dado todo estos días. No.

La resaca duró por el vuelo tan largo. Porque vienes del derecho y te tienes que poner del revés. Porque durante tanto tiempo; ves no sé cuantas pelis, haces amigos pasajeros, lees un libro, duermes no sabes ni a que hora, desayunas, meriendas y comes unas cuantas veces y al final ya no sabes ni que hacer con tu cuerpo… sólo piensas en ponerte los pies de orejeras.

La mujer que viajaba a mí lado, no bebió ni un sorbo de agua. Le dio al vino. Le dio a tope. Sólo vino. No se movió del asiento y durmió como un ceporro. Su vuelta al del revés sería de resaca de verdad. De las de antaño.

Mi vuelta fue como si me hubiera bebido el agua de los floreros, pero sin beberlo. Como si hubiera estado todo el fin de semana dándolo todo, pero sin darlo. Como si me hubiera pegado una fiesta sin que hubiera un mañana, pero sin fiesta y con mañana.

Mi vuelta fue, de dormir durante el día y tele techo durante la noche. Mi vuelta fue de sensación de resaca pero lo llaman “jet lag”.

Como no me convence la palabra “jet lag” y sí la palabra resaca para el próximo vuelo lo tengo claro.

Le doy al vino.

No quiero dar consejos ni ideas, de que hacer en un vuelo tan largo pero si creo que la mejor opción es:

Beber desde el principio vino, sólo vino; desayuno con… vino, comida con… vino, cena con vino…y de postre… vino.

Es decir, ¡al pan pan y al vuelo con vino!

¡Chin- chin!

La palabra resaca ahora coge sentido.

Aviso a pasajeros  que siempre se corre el riesgo de hacer un Melendi.

¡Cuidado!

Anuncios

3 comentarios en “Del derecho y del revés, el día después.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s